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You are hereBlogs / Olivier's blog / “Eso que Anda” Documental por los 40 años de Los Van Van
La orquesta cubana Los Van Van, considerada el “tren” de la música popular cubana, ha decidido celebrar sus 40 años con el estreno de un documental que relata la historia musical del grupo y su legado cultural en la isla.
El director de la banda, Juan Formell, asistió ayer a la presentación del filme para la prensa en La Habana, y aseguró que la película “es el mejor regalo” por el aniversario de Los Van Van, pues contiene el testimonio de una parte de sus vidas.
Con el título de “Eso que anda”, como una popular canción de Formell, el documental del realizador cubano Ian Padrón recorre durante más de una hora la historia musical del grupo con entrevistas a músicos, especialistas y admiradores, al tiempo que sigue las incidencias de su gira nacional en 2006.
La película recoge las peripecias de ese tour y sus conciertos multitudinarios al estilo de un típico filme de carretera, mientras muestra el devenir musical y generacional de la que es considerada la orquesta de “timba” más popular de Cuba.
“Es imposible abarcar a Los Van Van en una obra. Reto a cualquier realizador del mundo a que trate de complementar 40 años de popularidad y cariño en un solo material”, dijo Padrón, quien compara al grupo con bandas mitológicas como Los Beatles y Los Rolling Stones.
Los productores tienen previsto que el filme se estrene próximamente en todas las salas de cine del país y que en 2010 se comercialice internacionalmente en formato de DVD.
Formell adelantó que para festejar los 40 años también ofrecerán el próximo mes un concierto especial en La Habana con invitados de lujo como la cantante Omara Portuondo, antes de embarcarse en una temporada de giras cuyo mayor peso estará en escenarios de Estados Unidos.
Según el músico, la orquesta está organizando para 2010 unos 70 conciertos en ese país, y existe la posibilidad de que regrese a tocar a Miami, donde actuó hace diez años en medio de una fuerte polémica entre grupos del exilio.
Explicó que en Miami en la actualidad “hay cosas favorables” y un “movimiento de muchos jóvenes de familias cubanas que están a favor” de que se concreten allí nuevas presentaciones.
Fundada el 4 de diciembre de 1969, la banda tiene en su haber un premio Grammy y decenas de éxitos que son considerados crónicas de la vida en Cuba en las últimas décadas.
En septiembre pasado Los Van Van fueron elegidos para cerrar el el concierto Paz sin Fronteras realizado en la Plaza de la Revolución de La Habana ante más de un millón de personas.
Programan 70 conciertos en EE UU
La extensa gira se planeó en tres etapas desde el 2010 y podría extenderse hasta el 2011.
Incluso se pretende que “una o dos” de las presentaciones de los populares Van Van sean en Miami, donde reside buen número de emigrados cubanos pero también algunos exiliados anticastristas que a finales de los 90 intentaron sabotear conciertos de la agrupación y agredieron a sus integrantes con piedras.
“Miami ha cambiado mucho de hace 10 años para aquí”, comentó el músico para quien la situación es más “favorable” para programar un concierto sin que haya “tanta agresividad”.
Durante la administración del ex presidente Bill Clinton y los dos primeros años de la de George Bush muchos artistas cubanos visitaron Estados Unidos, pero luego la política de Washington hacia la isla se endureció y pocos consiguieron visados para actuaciones.
Fin embargo, con la llegada de Barack Obama las autoridades estadounidenses volvieron a dar permisos de viaje. La cantante Omara Portuondo y el Septeto Nacional ya realizaron conciertos en el vecino país en los pasados meses.
Formell y su hijo Samuel Formell –su sucesor al frente de los Van Van– asistieron a la premier para la prensa del documental. “Eso que Anda” de más de una hora de duración, un homenaje a los 40 años de la orquesta y que recoge momentos de la agrupación fundada en diciembre de 1969.
De singular sonoridad y una enorme aceptación entre la gente, los Van Van han puesto a bailar o musicalizado la vida de los cubanos durante estas decadas.
“El documental me emocionó…el mejor regalo es este testimonio de una parte de nuestra vida”, comentó Formell.
Dirigida por Ian Padrón y producida por Estudios Abdalá, la cinta además de música recoge testimonios como los del musicólogo Helio Orovio (recientemente fallecido) o el cantante Pablo Milanés.
Anécdotas y conciertos se suceden entrelazadas por imágenes de la gira nacional 2006 que llevó al grupo por la isla.
Algunos temas delicados como la vigencia del grupo tras tantos años, la enfermedad de Formell que lo alejó durante algunas temporadas de la dirección y las crisis en las cuales perdieron a algunos músicos fueron tocadas de manera somera en el documental. Productores de Abdalá dijeron que planean comenzar la comercialización de la cinta con algunos extras en DVD en 2010 y posiblemente terminarán por unirla con un concierto filmado en vivo y que ya circula de la banda.
El pasado 28 de noviembre ocurrió en La Habana lo que pudiéramos calificar de acontecimiento artístico – musical: El Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (El ICAIC) y Producciones Abdala, presentaron la premiere del documental “Eso que Anda”, dedicado al 40º aniversario de la Orquesta Los Van Van, de Juan Formell.
La dirección de tan importante testimonio sobre la agrupación musical que ha logrado la hazaña de permanecer más tiempo que ninguna otra en la preferencia del público cubano, hasta convertirse en una leyenda, recayó sobre el joven y talentoso realizador Ian Padrón, (14 de marzo de 1976) que ya tiene en su haber excelentes documentales como “Faja’o con los leones”, sobre el trovador Carlos Varela; “Luis Carbonell, después de tanto tiempo”, basado en la obra del gran declamador y “Fuera de Liga” que llevó a miles y miles de fanáticos al interior del banco del legendario equipo de pelota “Industriales”.
El Cine Chaplin se vio lleno de público y especialistas, pero sobre todo llamó la atención la reunión de la familia Van Van, ya que el documental tiene en su haber, el testimonio de grandes músicos y cantantes que desfilaron por la orquesta y desde allí lograron hacerse figuras nacionales, entrañablemente queridas por el público, no sólo cubano, también perteneciente a diversos países que conocen y admiran la obra de Juan Formell Cortina y su agrupación.
César “Pupy” Pedroso, José Luis “Changuito” Quintana, quien junto a Formell moldearon el ritmo Songo y el sonido Van Van; Pedrito Calvo, Orlando Canto, Angelito Bonne, Jesús Linares y otros fundadores, se abrazaron emocionados con Samuel Formell, sobre quien recae el peso de la dirección de la orquesta en estos momentos, Mayito Rivera, Robertón Hernández, Yeni Valdés y Abdel Rasaps, los actuales cantantes; Pavel Molina, Roberto Carlos “Cucurucho” Rodríguez, Julio Noroña, Edmundo Pina, en fin, ex integrantes, fundadores y actuales miembros en un solo abrazo, destacando la presencia de Daudy Cuervo, que asistió en representación de su recientemente fallecido padre, Armandito Cuervo cuyo testimonio en el documental reviste una importancia y gracia de gran peso.
Ian Padrón tiene la virtud de saber destacar aspectos del carácter del cubano, que el público sabe agradecer en sus obras, y lo logra desde la realidad, a veces cruda, a veces irritante para algunos sectores oficialistas del país, pero evidente y cotidiana.
“Eso que anda” demuestra fehacientemente, entre otras cosas, el enorme poder de convocatoria de Van Van, con escenas de Guantánamo, 100,000 personas; Santiago de Cuba, 270,000, un Manzanillo con público estoico, que no se movió del lugar y aguantó las angustiosas horas que demoró un desperfecto eléctrico. El público en la calle al reconocer a Formell y tratarlo como se trata a un pariente querido, con familiaridad campechana y la emoción en el rostro por acercarse a algo simbólicamente cercano pero lejanamente divino, porque para ese público hablar con Formell, tocarlo, bromear con él, es como si hubieran logrado darle un abrazo a un Orisha que bajara del Panteón Yoruba a compartir con sus fervorosos creyentes.
Y ya, de la mano de Padrón y su excelente equipo de realización, el espectador es testigo del sentido del humor propio de los músicos, de ese espíritu incansable capaz de armar una rumba sin importar cansancio ni situaciones extremas, de la cintura lúbrica de mujeres que llevan la belleza y la sensualidad que despiertan sueños y admiración, de la manera más natural del mundo. Del paroxismo, sí, paroxismo del público exacerbado por el frenesí, la potencia musical y la excelencia de “El Tren”, “La Leyenda” o como quieran llamar a Los Van Van de Juan Formell.
Juanito nació en La Habana, el 2 de agosto de 1942 y comenzó a estudiar música con su padre, Francisco Formell Madariaga, músico de formación y escritor de artículos y crónicas sobre temas musicales. También tuvo como profesores a Orestes López y al gran Odilio Urfé, aunque las influencias que moldearon su mundo creativo abarcan desde Los Beatles, hasta la rumba de solar y por supuesto, Su Majestad El Son.
Muy joven comenzó su carrera de músico que se vio interrumpida por el peligro en las calles de aquella Habana de finales de los 50, tiempo que aprovechó para intimar con la guitarra y la composición. Luego, músico de atril en la Banda de Música de la Policía Nacional Revolucionaria, la orquesta de Peruchín Jústiz, la agrupación del Maestro Rubalcaba, la orquesta acompañante del Cabaret Caribe del Hotel Habana Libre; empiezan a conocerse sus canciones, que fueron acogidas por intérpretes de primera línea del país y el ingreso a la Orquesta Revé, donde encuentra el campo para desarrollar sus ideas, hasta fundar Van Van en 1969 y convertirse en el principal responsable de lo que ya se reconoce como la Segunda Renovación Orquestal, continuadora del espíritu innovador del gran Arsenio Rodríguez.
La fusión de elementos rítmicos, melódicos y armónicos, hasta lograr un sonido inconfundible, los textos de las canciones de Formell, así como las de Pupy Pedroso, en una etapa, reflejo del medio ambiente en que se desenvuelve la sociedad cubana, colocó a Van Van en un sitial en los corazones de los cubanos y ésa es otra virtud del documental, porque demuestra que al alimentarse de los sucesos cotidianos y devolverlos al pueblo ya convertidos en canción, con la magia especial del estribillo, Van Van deja de ser un hecho artístico de excelencia para ir más allá y convertirse en CUBA, en la Cuba misma que adoran los cubanos en donde quiera que estén.
Eso es Van Van, y eso lo ha sabido llevar en sus presentaciones por una nutrida cantidad de países, por lo que se reclama su presencia en diversos escenarios, donde han estado y estarán cosechando aplausos, como en su próxima gira por Los Estados Unidos, donde público diverso de una nutrida cantidad de ciudades podrá bailar y apreciar “Eso que Anda”: el sonido Van Van, el sonido que abraza a los latinos que con su esfuerzo y sudor han contribuido a engrandecer ese país.
Risas y lágrimas, emoción de la más pura reina en la sala, donde el público disfruta los comentarios de músicos y especialistas que la obra convoca, se mete en la muchedumbre increíblemente apretada e incluso corre el peligro inevitable en las reuniones de multitudes, que entre ron y música puede aparecer como por arte de magia, la bofetada y aún la navaja con la policía atenta al garrotazo y el spray si es necesario para calmar los ánimos y que no termine en tragedia la fiesta.
Felicidades a Van Van en su cumpleaños, a Abdala como productores, al ICAIC por su puesta en los cines y a EGREM por su distribución en fonogramas. Tres años atrás, se comenzó el regalo para el 40 aniversario de Los Van Van; tres años de comunión con el público espectador, donde Formell habla con franqueza y sin afectaciones de su salud y los problemas que pueden perjudicarla, donde se evidencia el amor a La Caridad del Cobre, el respeto a Benny Moré, el amor al pueblo que los sostiene e impulsa, la valentía y honestidad del creador que no se duerme en sus laureles y empieza de nuevo, arriesgando todo lo logrado y de alguna forma, el fin de una etapa 40 años después, dejando una herencia magnífica que mantener y un recuerdo imborrable, que gracias a los testimonios en discos y en documentales como éste las futuras generaciones van a disfrutar, amar, reconocer y aún sentir como propia la hazaña de Juan Formell y Los Van Van: La Leyenda.